Después de años de creciente antisemitismo en este país de Europa, la señal de alerta llegó desde Israel: un ministro advirtió que podría haber llegado la hora de que la comunidad judía de Bélgica prepare sus maletas y abandone las ciudades adonde llegaron hace siglos. Crédito foto: Asociación Judía Europea.
Bruselas, el «corazón» de la Unión Europea, fue «tomada por turbas islamistas que corean consignas a favor de Hamas y Hezbollah», describió en las redes sociales el ministro israelí para la Diáspora judía, Amijai Chikli.
El funcionario recordó en particular unas presentaciones «artísticas» que recrearon con placer los horrores del ataque terrorista del 7 de octubre del 2023 y «las amenazas de muerte abiertas» contra líderes judíos belgas, acciones que «siguen sin respuesta» de parte de las autoridades.
En la nación europea, «los agentes de Hezbollah operan con total impunidad» y «Bélgica se rindió», apuntó Chiklis, quien recomendó «encarecidamente a la comunidad judía» que «se marche» de «este país que perdió su soberanía y ya no puede proteger a sus judíos» frente al antisemitismo.
Se estima que aproximadamente 29.000 judíos belgas conforman la comunidad local, con la gran mayoría residiendo en Bruselas y Amberes. Se trata de apenas un 0,25 por ciento de la población total del país.
Mientras que Bruselas tiene una población judía más laica, Amberes cuenta con una de las comunidades ultraortodoxas y jasídicas más grandes de Europa, además de ser uno de los principales centros globales del comercio de diamantes.
Una historia de siglos, con muchos momentos de dolor
Los judíos de lo que es hoy el territorio de Bélgica tienen detrás una larga historia que arrancó en los tiempos del imperio romano pero incluye muchos puntos sangrientos, con persecuciones desde la Edad Media y una histórica masacre en Bruselas en 1370.
Durante la Segunda Guerra Mundial, cerca de 28.000 de los 66.000 judíos que vivían en el país fueron asesinados por la ocupación nazi con activa participación de colaboracionistas locales.
Ahora, la amenaza tiene forma de islamismo antisemita y anti-israelí. Comentando la recomendación de Chikli, un político local y miembro de la comunidad Amberes, David Rosenberg, dijo que «muchos judíos ya se están preparando para irse», y que «el miedo ya no es hipotético».
Una «llamada de atención»
Por su parte, el Forum des organisations juives (Foro de organizaciones judías) de Bélgica calificó las declaraciones de Shikli como «una poderosa llamada de atención», aunque expresó su confianza en las autoridades locales.
Citados por el portal israelí Mako, voceros de la organización reconocieron que, «aunque todavía no llegamos a ese punto, tememos que esa sea la nueva realidad». La comunidad judía, especialmente en Amberes, añadió el informe, «se enfrenta ahora a un dilema existencial».
«Mientras que las autoridades locales y el gobierno insisten en el compromiso de proteger a los judíos en Bélgica, la experiencia de muchos judíos cuenta una historia diferente, de miedo, aislamiento y desilusión«, completó el reporte.
Además de las manifestaciones pro-Hamas, la comunidad judía de este país de Europa tuvo que soportar en los últimos días una campaña de afiches en Bruselas con nombres y fotos de personalidades judías y la acusación «Él/ella hace lobby por el genocidio».
La campaña apuntó a directivos de la Asociación Judía Europea (EJA), incluyendo a su presidente, el rabino Menahem Margolin. En un comunicado emitido el viernes último, la organización denunció que «esto no es activismo político. Es incitación, simple y llana».
«Ya hemos visto adónde puede llevar este tipo de incitación», agregó el comunicado. «En las últimas semanas, judíos fueron atacados y asesinados, simplemente por ser judíos o por su aparente conexión con Israel», alertó la nota.